martes, 22 de mayo de 2018

Entrevista a KAOS (Kolectivo Antifascista Obrero de Sevilla)


1.¿De donde nace el colectivo antifascista KAOS?

El Colectivo Antifascista Obrero de Sevilla (en adelante KAOS) nace a través de la unión de un grupo de jóvenes que se conocieron en una charla debate comunista, y se sentaron a hablar. Viendo que tenían en común las ideas del socialismo (tanto científico como libertario), la inquietud de organizar un colectivo con capacidad de poner freno al fascismo que empezaba a resurgir en Sevilla y la tarea de predicar con la necesidad de que el pueblo se congregara bajo la consigna de tener una vida digna. Cogimos a varias personas que conocíamos y empezamos a reunirnos en la calle misma.


2.¿Cómo consideráis que esta actualmente el movimiento antifascista en Andalucía y en el resto de España?

Tenemos a priori, unas bases fuertes que parecen respetarse en cuanto a coherencia se refiere (casi siempre). Teniendo en cuenta la gran ola de nacionalismo español que nos ha golpeado en los últimos meses tanto en España como en Andalucía por lo ocurrido en Cataluña, demos gracias a que siga habiendo gente que lucha contra el fascismo y el terrorismo de estado. 


La respuesta en claro a esto es que hay una buena escena antifascista, pero podría ser mejor, puesto que aún en los tiempos que corren, al menos en Sevilla que es donde nos concierne a nosotros, hay una lucha de egos interna que divide ya no en posicionamiento ideológico (incluso dentro del KAOS tenemos diversidad en ese aspecto), si no en comparar logros y colgarse medallas.
Por otro lado, a nivel del estado español, nos queda mucho que aprender sobre tácticas y puesta en práctica de acciones antifascistas efectivas, solo hay que fijarse en las luchas que se han llevado, y se están llevando a cabo en otros lugares del mundo.


3.¿Participáis y/o apoyáis más luchas obreras a parte del antifascismo?

Lógicamente nuestro colectivo es de corte antifascista y por lo tanto el ámbito de lucha en el que nos movemos es el antifascismo tanto activa como retroactivamente. Claro está que hay campos y luchas que no son precisamente antifascistas como pueden ser la ayuda humanitaria de labor social, apoyo a actos sindicales y temas laborales, todo lo relacionado con asuntos pedagógicos, culturales, etc… 

manifestación antifascista en Valencia

Aparte, dentro de la diversidad de ideologías del colectivo, hay miembros que a nivel personal militan en un abanico de movimientos obreros como pueden ser socialistas, libertarios, sindicales, partidos comunistas u organizaciones anarquistas, difusión de material ideológico etc.


4.¿Sois un colectivo feminista? ¿Como se movilizo la huelga feminista del pasado 8 de Mayo por las calles de Sevilla? ¿Cual es vuestra opinión?

Por supuesto, de hecho, tenemos una sección feminista, KaosFem, centralizada en esta lucha, dejamos que respondan ellas:
Kaosfem es la comisión feminista de KAOS, que por supuesto no entiende el antifascismo sin el feminismo.
El grueso de la organización de la huelga lo llevaron las chicas que forman la Asamblea Unitaria Feminista de Sevilla no mixta, AFU (a la cual pertenecen algunas de las chicas de Kaosfem). La AFU fue la que organizó el orden que debía seguir la manifestación (hombres, sindicatos y mujeres en puestos de poder atrás, que por cierto no se cumplió), además de múltiples acciones y actividades a lo largo del día y la noche de antes, como piquetes informativos, visibilización de la huelga por zonas de ocio y bares, talleres, performances, comedor y cuidado de niñxs (actividad de la que se encargaron hombres voluntarios), marchas etc…
La huelga feminista llevaba preparándose meses atrás gracias al tiempo y la dedicación de tantas mujeres que se organizaron en comisiones (de la AFU y otros colectivos), sindicatos (de trabajadorxs y estudiantes) o individualmente. Fue una huelga gestada a nivel asambleario en los barrios, universidades, colegios… en la calle.

Asamblea feminista para la organización de la huelga del 8M de 2018

Lo más fascinante a nuestro parecer fue que más allá de todas las actividades y campaña previa que tuvo la huelga (en charlas, quedadas, asambleas etc) el propio día 8 de marzo en la calle nos encontramos con nosotras mismas y con la realidad que vivimos, fue un golpe más de conciencia para nosotras y para todo el que asistiera. Era emocionante respirar en calles llenas de mujeres con ansias de cambio… Fue bastante conmovedor experimentar cómo fruto de la improvisación formábamos marchas en las calles, cortes de carreteras, gritos en plazas…
La manifestación de por la tarde se desbordó, el recorrido era muy corto y con un trayecto que no repercute en el normal funcionamiento de la ciudad. Entendemos que las manifestaciones son acciones para visibilizar una opresión y de alguna manera deben “dejar huella” en la cotidianidad, no era un día para celebrar nada, sino para denunciar nuestra posición social, económica y cultural como grupo oprimido. Las calles estaban tan abarrotadas de gente que apenas podíamos movernos, fue todo como una vorágine, pero por supuesto estamos contentas con que tuviera tanta movilización.


5.¿Participáis o apoyáis Stop Desahucios de Sevilla?
En principio no participamos de la plataforma como colectivo aunque sí que tenemos compañeres que han participado activamente. No obstante, la apoyamos completamente, incluso les hemos brindado nuestro apoyo directo en múltiples ocasiones.


6.¿Con el encarcelamiento de los raperos Pablo Hasel y Valtonyc creéis que puede existir una mayor represión contra la libertad de expresión y hacia los antifascistas?
Aunque como colectivo no comulguemos íntegramente con la idiosincrasia de estos dos individuos, que son independientes y su ideología es cien por cien legítima, condenamos de manera rotunda la represión y la violación de derechos hacia la libertad de expresión. Evidentemente, esto sirve de precedente para darnos cuenta de que el estado se encamina hacia un régimen más propio de la España inquisidora del siglo XV que de la sociedad libre que estamos buscando. Lo más grave no es que se intervenga judicialmente por una canción, lo más grave es que estamos llegando al punto de que se adhieran al ‘’estado de derecho’’ el secuestrar música, libros, cine, arte, etc.

Valtonyc y Hasel

Por supuesto sienta unos precedentes importantes contra el antifascismo, y aunque estas cosas no sean tan sonadas mediáticamente, la persecución en la calle es un hecho, se están persiguiendo colectivos por toda España por diversas razones, cualquier excusa es buena cara cargar contra un colectivo antifascista como nos demuestra la reciente noticia sobre los Straight Edge de Madrid con los que una vez perdida la causa original, intentan buscar ahora cualquier salida de tono para criminalizarles, como los famosos tweets.


7.¿Con liberación de los violadores conocidos como "La Manada", se ha dejado claro y en evidencia la justicia patriarcal en el estado español?

Dejamos de nuevo a las compañeras de KaosFem que respondan ellas:

Clarísimamente, nada nuevo, solo una prueba más de que las instituciones TAMBIÉN están copadas por hombres, como el resto de espacios. La resolución de la pena denota falta de empatía, análisis y verdadera justicia, algo de esperar desde el rasero patriarcal. Y no solo eso, incluso la “revisión” de la pena, que podía suponer una alternativa también está formada solo por hombres.
No es solo la justicia patriarcal, es también el séquito de agresores pasivos defensores de estos violadores, que en las propias calles de Sevilla abogan por la libertad de estos monstruos y amenazan con cualquiera que pretenda hacer visible qué tipo de calaña son.

La Manada

Lo realmente valorable de esta desagradable situación es el despliegue sororal que ha habido a nivel nacional e internacional, parece que ha sido otro golpe de realidad que nos ha hecho ver por qué tipo de seres estamos rodeadas en las calles y en los centros de poder. Así se ha visto en las calles de tantas ciudades, tantas mujeres movilizadas que están perdiendo el miedo a gritar y hacer visible una realidad que ya se cae por su propio peso: el patriarcado.


8.¿Tenéis algún trabajo de solidaridad con los pueblos sobre el aspecto internacionalista? Catalunya, Siria, los kurdos, Palestina...
Como colectivo actualmente no tenemos vías abiertas en ese sentido. No tenemos contacto con luchas internacionalistas ni prestamos activamente nuestro apoyo aunque indirectamente sí que hemos participado en manifestaciones y otros actos. Por otra parte, a nivel personal, aunque no pueda hablar por otres miembros lógicamente, tengo contactos a nivel internacional en escenarios como Cataluña, Euskal Herria, Estados Unidos y Sudamérica, en Oriente medio de manera indirecta, algunos grupos del norte de África y en Asia.


9.¿Estáis en algún sindicato o participáis en alguna lucha por un convenio justo y colectivo?
Absolutamente. Aunque en el colectivo hay diversidad de militancia y participación activa, apoyamos cada manifestación y/o movimiento social que se adhiera a una lucha justa para les obreres, como cabe esperar. A nivel particular tenemos miembros que militan en sindicatos y grupos tanto comunistas, como anarquistas. Pero queremos dejar claro que lógicamente no estamos financiados por ningún sindicato, partido político, colectivo u organización de cualquier índole, ni nada que no seamos nosotres mismes.


10.¿Se puede llegar al derecho de la autodeterminación completo en España sabiendo lo que ha pasado en Catalunya?
Por supuesto. Claro que partiendo de la base de la utilidad y no como pollo sin cabeza. Si mañana se levanta el presidente de Galicia y declara: “Queda establecida la plena nacionalidad, autonomía y autodeterminación absoluta de Galicia, por sus pueblos, y en forma, de parte de estos.”, pues por supuesto que no. Es una acción irresponsable que lo único que provocaría sería el encallamiénto del barco de los Piolines y ningún tipo de resultado frente al intento de autodeterminarse como estado independiente.

manifestación por el derecho de la autodeterminación en Santiago de Compostela

Creemos que es algo en lo que hay que trabajar y que no se consigue en un día ni en una semana. Pero sí, es irresponsable creer, siendo de cualquier vertiente izquierdista, que no hay posibilidad de autodeterminarse estado libre e independiente en cualquier parte de España o del mundo. Con sus consecuencias, y sus reivindicaciones, y todo el entramado socio-político global, pero más que posible, es necesario.

lunes, 14 de mayo de 2018

Entrevista a RxR (Raons per la República)

1.¿Cómo fueron las reacciones del pueblo catalán cuando se anunció la detención de Puigdemont?
Los independentistas reaccionamos en distintas fases a medida que la información iba apareciendo: sorpresa por el riesgo innecesario que había tomado Puigdemont, desconfianza por la actuación del CNI español, ya que no se le detuvo en los otros países por los que pasó antes de llegar a Alemania, temor por la reacción de la justicia alemana y comprensión al fin que la internacionalización del conflicto es una vía necesaria.
manifestación por la libertad de Puigdemont


2. Los CDR están siendo calificados de terroristas por el estado español ¿Por qué esta calificación?
El estado español tiene interés en calificar los CDR de terroristas para justificar su ilegalización y quizás declarar el estado de sitio. De hecho, justo unos días antes de la detención de la activista Tamara C.G, de la cual se filtró un mensaje de voz, los principales periódicos monárquicos y sus políticos orquestaron una campaña mediática repetitiva con el objeto de ir preparando a la opinión pública. Los integrantes de los CDR: abuelas, estudiantes, gente de la calle, se ríen de tales acusaciones. Es importante recordar que el juez dejó libre a la activista y no vio terrorismo por ningún lado, siendo las únicas pruebas un silbato amarillo y una captura de Google Maps. La actuación de la justicia española raya el ridículo, si no fuera porque actualmente hay presos políticos y en el exilio.


Esta equiparación de los CDRs con el terrorismo no deja de ser otra campaña de la propaganda del gobierno para vestir de trama delincuencial el “procés”. Esta propaganda sólo tiene un objetivo: desacreditar mediante la difamación y la mentira un movimiento social potente con años de evolución y trabajo basado en asambleas y acuerdos entre mucha gente que ha decidido tomar partido de la vida política. Se ha movilizado para conseguir una República catalana que permita a la sociedad hacer frente a sus necesidades, ya que el gobierno en los últimos años ha abandonado la representación de sus ciudadanos para gobernar por y para las grandes compañías del IBEX-35. Ante esta situación la gente ha decidido cambiarlo todo y recuperar su soberanía. Tapar este movimiento social y pacífico tiñiendolo de terrorismo es la respuesta de un gobierno incapaz de escuchar a su gente y mucho menos de proponer medidas para dar voz a las demandas de los ciudadanos que se supone que representan.
Mediante el discurso del terrorismo y del nacionalismo se silencia la voz de una sociedad unida, comprometida y determinada que se ha empoderado y ha dejado de ser sumisa al IBEX-35.
3.¿Qué os pareció la reacción en las calles de España cuando se retiraron las urnas por la fuerza el 1 de Octubre de 2017?
La sociedad catalana aún está en estado de shock por la infame actuación policial y la nula reacción de la supuesta izquierda española. Se entiende todo el daño que han ido labrando los medios españoles, manipulando las noticias provenientes de Catalunya: no sólo los medios privados, sino también los públicos, como los mismos trabajadores de los informativos de RTVE confiesan. Este odio a todo aquello que se acerque a catalán es inexplicable y responde a una intoxicación constante durante años. Esta visión de la democracia basada únicamente en acatar las leyes vigentes, en lugar de un concepto demócrata amplio capaz de legislar según las demandas y necesidades sociales, ha sido inoculada en la sociedad española a través de los medios de comunicación  y todas las instituciones durante muchos años.
El discurso de Felipe VI acabó de abrir la veda a todas las acciones catalanófobas que estamos viendo desde entonces: los anti-catalanes se sienten libres de insultar, pegar, humillar y lo que haga falta. Esta irresponsabilidad por parte del jefe del estado es paradójicamente inconstitucional, porque la Constitución define el rol del monarca como neutral.
No es de extrañar, pues, la reacción por una parte de españoles de aprobar la actuación del Estado español ante el movimiento de Catalunya, los “a por ellos!!!” jaleando a la policía, responde a este modelo tan poco democrático del “ o estás conmigo o estás contra mí”.
constitucionalistas vitoreando a la guardia civil
En resumen, la reacción de la sociedad española ante la operación militar llevada a cabo con policías en Catalunya el 1 de octubre, responde a la falta de respeto que los Gobiernos españoles han profesado a la democracia real.
4. Con la proclamación de la república catalana ¿Existirá un antes y un después en las luchas por los derechos sociales, laborales y políticas no solo en Catalunya sino en el resto del estado español?
El movimiento independentista catalán ha conseguido movilizar a más de 2 millones de personas con un objetivo común: la construcción democrática de un nuevo país. Actualmente hay muchos grupos constituidos trabajando por la República, no sólo los CDR. Hay grupos on-line, grupos de barrio y de pueblo, organizando charlas, buscando economías alternativas, dialogando, ideando, creando.
protesta de las CDR de Girona

La República existe en el corazón y las mentes de todas estas personas y no aceptan ni asumirán el recorte de derechos que se vive en el estado español. En cuanto al pueblo español, quizás acabarán tomando el mismo camino, pero con más tiempo.

5. Cuando se acercaba el día del referéndum, hubieron grupos de bomberos así como otros trabajadores organizados que se opusieron al retiro de las urnas ¿Como visualizáis ésto?
Como se ha comentado anteriormente, el movimiento independentista es un movimiento social. El hecho de votar es un acto profundamente democrático y no cabe en la mente de una cultura democrática el acto de negar el voto a la población. Es un movimiento transversal, y por lo tanto hay gente de todas las condiciones y pensares a favor del derecho a decidir. Personas que votaron “no” también fueron a defender las urnas. Es importante entender que el movimiento independentista catalán es, en el fondo, la reacción al nacionalismo español por haber suspendido más de treinta leyes catalanas sociales: de pobreza energética, viviendas vacías, impuestos a los bancos, protección social, cambio climático, corridas de toros, tasas a operadores de internet, etc. La amenaza latente a la aniquilación a la cultura catalana infunde a estas personas a defender lo que consideran su patrimonio: el legado que sus antepasados les confiaron y el anhelo a desear lo mejor para sus hijos. Todos ellos comprenden que tal y como se gobierna desde el estado español (votado por los españoles) los catalanes no tienen futuro y que por lo tanto la única vía es salir de España.

bomberos de Barcelona dando soporte al referemdum del 1 de Octubre de 2017

Ante la negativa a permitir el referéndum, es decir a prohibirle a una sociedad a votar para tomar decisiones, una gran mayoría de ciudadanos se sintió ante un recorte de derechos fundamentales que les llevó a movilizarse para defender el derecho a decidir su futuro.
En Catalunya el debate es muy diferente al resto de España, aquí el debate es sobre derechos fundamentales y de forma amplia se entiende que la toma de decisiones de forma democrática mediante referéndums y consultas es totalmente legítima y no puede estar coartada por la legislación.
Por estos motivos bomberos, médicos, abogados, mecánicos, taxistas, carniceros, .... y todos los vecinos se organizaron para defender aquello en lo que creen que son derechos irrenunciables y los defendieron de forma pacífica junto a sus vecinos.
6.¿Qué proyecto se quiere dar a la nueva República Catalana con otros temas como feminismo, memoria histórica, derechos humanos...?
Por definición la República será el proyecto de todos. Está previsto un proceso constituyente para definir la nueva Constitución, que se ratificará en referéndum. En este proceso la sociedad toma un rol activo para debatir y definir qué país quiere. En contraposición, hace falta recordar que la Constitución española no es fruto de ningún proceso constituyente, sino que fue redactada por un grupo de diputados de manera confidencial. Y recordemos también en qué circunstancias fué votada: un millón de personas añadidas al censo por decreto una semana antes, con el miedo en el cuerpo por la presencia aún de policía y jueces franquistas y sin ninguna alternativa clara. Los pueblos españoles no tienen derechos tal y como debería ser en un país supuestamente democrático y como el jurista García Trevijano expone en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=vIdvWxymwOk&feature=youtu.be
Previamente a la DUI el Govern de Catalunya aprobó la Llei de Transitorietat Jurídica que en su capítulo VII: Procés Constituent determina el procedimiento de redacción de la Constitución de la República de Catalunya en 3 fases:
Fase 1: Proceso Participativo: proceso deliberativo a nivel sectorial y territorial que durante 6 meses permitirá que los ciudadanos de Catalunya hagan aportaciones y propuestas para definir el país que quieren construir, este proceso generará el Forum Social Constituyente formado por representantes de la sociedad civil y los partidos políticos.
Fase 2: Asamblea Constituyente: grupo de expertos nacionales e internacionales, que redactarán una propuesta de Constitución Catalana a partir de los acuerdos conseguidos en la primera fase.
Fase 3: Ratificación por Referéndum: Referéndum en Catalunya para validar democráticamente el texto surgido de todo el proceso constituyente.


La participación de la ciudadanía en la redacción de la carta magna dará espacio a todas las ideologías y reclamaciones sociales que hasta ahora no han encontrado el impulso político. Hay una canción que de forma más poética que técnica define esto con un “es parlarà de tot, i es parlarà de vida” (“Se hablará de todo, y se hablará de vida”).
7.¿Ha habido solidaridad internacional con la DUI?
La solidaridad internacional ha ido creciendo en proporción a la represión del gobierno español: ha habido mucha solidaridad antes del referéndum para dejar votar a los catalanes, contra la encarcelación de los Jordis; más solidaridad aún contra la violenta actuación policial el día del referéndum y la ilegal persecución judicial contra el autogobierno. Quizás había esperanza que la situación se suavizara con las elecciones del 21D, pero el hecho que el gobierno de España no reconoce el resultado y las trabas que emplaza día sí y día también al autogobierno de Cataluña ha acabado de hacer perder la paciencia a muchos demócratas. La encarcelación preventiva de los presos políticos y las euroórdenes han puesto la justicia española a nivel de Turquía y Polonia, según el SPD alemán. A continuación listamos unos cuantos reconocimientos:
El manifiesto impulsado por el movimiento “Let Catalans Vote” fue firmado por 6 Nobeles de la Paz (Ahmed Galai, Rigoberta Menchú, Jody Williams, Dario Fo, Desmond Tutu y Adolfo Pérez Esquivel) junto con 45 personalidades de primer nivel (entre ellos Yoko Ono, Peter Gabriel, Silvio Rodríguez, Éric Cantona, H. Stóitxkov, José Bové, Gerry Adams, Viggo Mortensen, Joan Baez, Noam Chomsky, Ken Loach, Andrea Camilleri, Zygmunt Bauman, Paul Preston, Hu Jia Harold Bloom, entre otros). Después de los infames actos del 1 de octubre, los medios internacionales vieron cómo el gobierno español negaba las imágenes que las mismas televisiones extranjeras habían grabado. Por esta razón, se le equipara a Maduro y Bashar Al Assad.
Como anécdota, diputados de Sardenya pidieron a su gobierno que imprimiera las papeletas del referéndum.

marcha en Berlin por la libertad de los presos políticos catalanes

A raíz de la brutalidad policial, 24 Nobeles de diferentes campos (Economía, Física, Química, Paz, Literatura, Medicina) enviaron una carta a la Comisión Europea pidiendo una negociación urgente.
Diferentes políticos se han exclamado por la misma brutalidad policial desproporcionada en Irlanda, Escocia, Finlandia, Inglaterra, Suiza, Bélgica, Córcega, Eslovenia, Occitania… Irlanda insta a Rajoy a dialogar con el nuevo gobierno catalán. Escocia pide mediación internacional para Cataluña. El primer ministro del Canadá dice que “el derecho de autodeterminación es importante”. Eurodiputados de diferentes estados exigen la liberación de los presos políticos, rechazan las euroórdenes y piden mediación europea. Y se han expresado en varias ocasiones. Algunos se han constituido en la Plataforma de Diálogo UE-Catalunya del Parlamento Europeo.
El Presidente del Comité de las Regiones de la UE Karl-Heinz Lambertz está convencido que el conflicto no se puede resolver enviando la policía a un referéndum ni encarcelando a políticos. El partido francés de Hamon Génération acusa Rajoy de no respetar los fundamentos de la democracia. El comisario europeo Günther Oettinger aconseja dar una Constitución propia a Catalunya. El parlamento portugués emplaza a España a encontrar una solución pacífica y reconoce el derecho a decidir del pueblo catalán. El parlamento danés debate sobre la independencia de Cataluña. La presidenta del grupo europeo de Izquierda Unitaria  y la Izquierda Verde Nórdica defiende el diálogo y la mediación: “Rajoy y sus socios se piensan que España es suya”. La ministra de exteriores austríaca Karin Kneissl muestra su simpatía por la independencia de Catalunya y llama a respetar los resultados de las elecciones del 21D. Los primeros ministros de la República Checa y Eslovaquia dicen que su separación es un modelo para Catalunya i España. La exprimera ministra de Groenlandia y actual diputada al parlament Aleqa Hammond dice: “La UE tiene un problema democrático. No es sólo una cuestión entre Catalunya i España, es un problema que afecta a todas las minorías de todos los estados”.
concentración en Madrid de solidaridad con el pueblo catalan
Israel rechaza apoyar a España contra la independencia de Catalunya. Un exministro británico propone apoyar la independencia de Catalunya para presionar a España sobre Gibraltar. Un catedrático de política internacional de la Hollins University en USA propone a Trump que castigue a España reconociendo la República Catalana. El carrillón de la plaza del mercado en Ginebra toca el himno catalán de “Els Segadors”.  El ayuntamiento de Dublín impulsa reconocer la nueva república colgando  la “senyera” durante un mes.
Juristas internacionales determinan que las acciones del estado español contra Catalunya son ilegales. La conocida jurista francesa Rachel Lindon acusa al gobierno español de usar maneras dictatoriales.  La eurodiputada Renate Weber ex juez del Tribunal de Estrasburgo dice que la prisión preventiva de los políticos y activistas catalanes es muy difícil de entender y es una situación única en la UE. Asimismo, más de 500 responsables sindicalistas de toda Europa han iniciado una campaña para la libertad inmediata de los representantes electos catalanes y por el cese de la persecución judicial. Un millar de académicos europeos y americanos piden la liberación de los presos políticos.
Amnistía Internacional y la misma ONU han reclamado la liberación de los presos políticos, denuncian que la libertad de expresión está en riesgo y pide que se retiren los cargos de sedición y rebelión para los activistas catalanes. Además la ONU insta al gobierno español a respetar los derechos políticos de los presos y a la resolución del conflicto mediante el diálogo.
Empresarios alemanes piden a Rajoy que acepte la investidura de Puigdemont a distancia y además critican la actitud de Felipe VI y piden diálogo. El gobierno alemán reclama explora todas las posibilidades de diálogo. Miembros del partido de Merkel proponen que la UE haga de mediadora entre Catalunya y España.

Manifestación en San Sebastian de apoyo a la DUI

A raíz de las euroórdenes, Suiza se ha pronunciado en contra de la extradición de las diputadas por motivos políticos. El vicepresidente del Senado Belga califica de inquisición española acciones contra los presos catalanes. El prestigioso abogado de Ponsatí en escocia, Aamer Anwar propone someter a España a un escrutinio internacional. El partido alemán de izquierda Die Linke, es el aliado más activo, ofreciendo una residencia a Puigdemont en Alemania mientras se resuelve su situación judicial. Sin embargo, el defensor aún más acérrimo de la causa catalana es el diputado finlandés Mikko Kärnä que promueve una moción para debatir la situación de Catalunya en su parlamento.
Festivales internacionales de Cine reconocen la existencia de Catalunya como nación, cantantes internacionales versionan el himno de Catalunya y proyectan imágenes del referéndum en sus conciertos. El reconocido historiador Ian Gibson comenta que “la derecha española tiene el franquismo en su ADN”. La premsa internacional también acusa al gobierno español de no respetar los fundamentos de la democracia, algunos tachan de imprudente a Rajoy y lo comparan con el expresidente de Serbia, Milošević. El SPD alemán pone la justicia española al nivel de Polonia y Turquía.
Día a día la opinión pública internacional se inclina cada vez más del lado catalán. Será cuestión de tiempo que la persecución judicial, política, policial y económica contra Catalunya acabará provocando el reconocimiento a la República Catalana.
8.¿Por qué se han exiliado políticos catalanes de organizaciones independentistas?
Es evidente que si se hubieran quedado en España estarían en prisión preventiva y que no se puede esperar un juicio justo dado las interferencias continuas del estado con el poder judicial. La respuesta a la anterior pregunta pone de manifiesto también el éxito de la labor de internacionalización.
9.Sobre la izquierda española ¿Qué opinión tenéis sobre la actuación de Podemos y Izquierda Unida?
Consideramos que la izquierda española está desaparecida. La posición de Podemos es ambigua y  poco clara. Parece que apoyan el derecho a decidir pero están en contra de la independencia de Catalunya. Sin embargo, han destituido a los miembros catalanes que estaban a favor de ella, no respetando así la libertad de voto.
Basten como ejemplo las declaraciones públicas de sus líderes:
10.Pequeños sectores de la izquierda española, ligados muchos al movimiento obrero, han demostrado solidaridad con la Dui y la República Catalana ¿Se podría hablar en un futuro de un mejor entendimiento entre los rupturistas del régimen del 78?
Cabe recordar que el régimen del 78 nació de un referéndum a una Constitución marcado por muchas irregularidades inaceptables: 1 millón de personas añadidas al censo por decreto 1 semana antes, el texto de la Constitución redactado por diputados de manera secreta y con grandes tensiones y discrepancias, con la presencia de militares y jueces franquistas en el escenario político y con muertes en las calles por la represión policial en manifestaciones. La misma derecha española votó NO a la Constitución porque estaba en contra del estado de las autonomías porque estaba y continúa estando a favor de un gobierno centralista y autoritario.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Entrevista a OCR (Organización Comunista Revolución)


1. ¿Qué es Organización Comunista Revolución?
Revolución es una organización comunista, es decir, que entiende que el capitalismo es un sistema injusto y despilfarrador, donde la parte de la población que lo produce todo, y se queda con lo justo para vivir el día a día, la clase obrera, puede y debe quitarse de encima a la élite empresarial que, llegados a este punto de la Historia, se dedica básicamente a aprovecharse del trabajo ajeno para hacer cada vez más grandes sus negocios. Así, la clase obrera, junto al resto de la población trabajadora, podría reorganizar la economía y construir un Estado nuevo al servicio de los intereses mayoritarios de la población, construir un poder obrero que garantizase el progreso social, un sistema Socialista.
Como pensamos que la burguesía no va a regalar lo que considera “suyo por derecho”, por mucho que sea fruto del esfuerzo de la clase trabajadora en su conjunto, y que toda la administración y los cuerpos de coerción, o sea el Estado “democrático”, está construido en última instancia para garantizar la sostenibilidad de ese sistema económico, de esa propiedad privada de los medios de producción, a la clase obrera no nos dejan más alternativa que prepararnos para un movimiento revolucionario que cambie definitivamente las cosas.


Y no podemos confiarnos y pensar que todo el aparato político, burocrático y represivo que cuenta con “lo mejor de lo mejor” de los servidores del empresariado va a ceder frente a un movimiento espontáneo o un estallido social momentáneo, debemos contar con un Partido político que, estando enraizado en la clase obrera y siendo referente de la población tanto por su esfuerzo en la lucha social como por su claridad a la hora de analizar, planificar y explicar, organice todos los pasos necesarios para que todo sea posible.
Esa organización que queremos es el Partido Comunista y pensamos que es claro que hoy por hoy ninguna organización comunista de las existentes en nuestro país somos esta organización, de modo que, como nuestro principal objetivo, trabajamos activamente por construir este Partido Comunista a través de la formación teórica y práctica, la estructuración en base a una disciplina consciente y el centralismo democrático, la planificación política y otras cuestiones internas de la organización, la agitación y la propaganda, así como la lucha junto al resto de la clase obrera, principalmente a través de los sindicatos obreros, estudiantiles y los colectivos feministas.


2. ¿Por qué antes os llamabais JCE(ml)?
La mayoría de las personas que fundaron la Organización Comunista Revolución representaban anteriormente la mayoría de la JCE(m-l) y por diferencias políticas y organizativas decidieron separarse del PCE(m-l). Durante el tiempo entre esa separación y el Congreso fundacional de Revolución, aproximadamente 1 año de debates importantes, se mantuvieron las siglas, aunque siguiera incorporándose nueva militancia.
Es importante remarcar que hoy en día la mayoría de la militancia de la Organización Comunista Revolución no ha formado parte nunca del PCE(m-l), y una gran cantidad de esta militancia ni siquiera formó parte de la JCE(m-l) ya independiente, sino que se incorporó tras el Congreso fundacional de Revolución.
Es decir, la JCE(ml) es una organización distinta a la nuestra, enmarcada de proyectos políticos diferentes y sin vinculación alguna.

3. ¿Por qué decidisteis separaros del PCE(ml)?
Por lo comentado en la anterior pregunta, esto no es para nuestra organización una cuestión de actualidad o que nos defina. Por dar una respuesta concisa, las personas de la JCE(m-l) que en su día se separaron del PCE(m-l) no compartían los postulados políticos y organizativos principales de aquella organización. Dado que tanto nuestros posicionamientos como los suyos son públicos en muchas materias, no creemos necesario entrar en detalles, dado que, como hemos indicado, nuestra organización no es ni por enfoque, ni por composición numérica, una organización que se haya separado de otra.

4. ¿Estáis a favor de la reconstrucción del "Partido Comunista"?
No sólo estamos a favor sino que lo consideramos el objetivo estratégico principal para el momento político actual. Entendemos que sin una organización política revolucionaria con gran dominio del marxismo-leninismo como herramienta de análisis, con una implantación fuerte dentro de la clase obrera y una cierta representatividad dentro del resto de sectores de la clase trabajadora, sería absurdo que nos planteáramos retos políticos más complejos porque no tendríamos la herramienta para superarlos. Por eso entendemos que la clave (de nuestra organización y de otras tantas) es encontrar las tácticas más efectivas para construir esa herramienta política.

5. ¿Qué significa para vosotros la reconstrucción del "Partido Comunista" y cómo se lleva esta tarea a cabo con otras organizaciones comunistas? UCE, UP, PTD, PCE...
Teniendo en cuenta la importancia que le damos a este objetivo, seguimos en proceso de debate, profundizando tanto en los elementos como en las vías para la Reconstrucción. Sin embargo sí que podemos aportar ya algunas ideas que tenemos claras. Entendemos la reconstrucción del Partido Comunista como el proceso que supone la fusión entre el socialismo científico y el movimiento obrero:
El primer elemento hace referencia a una organización y una dirección política con gran capacidad de uso del marxismo-leninismo como herramienta de análisis. Esto pasa por un profundo conocimiento de la experiencia histórica del movimiento revolucionario de cara a poder sacar conclusiones de sus aciertos y errores. Pero también pasa por saber realizar análisis materialistas y dialécticos del presente y saber extraer de ellos orientaciones prácticas efectivas, es decir, una táctica correcta. Para esto es necesario que la organización se dote de un plan de formación sistemático que asegure la evolución política de sus cuadros en relación a su práctica política y, por otro lado, una vasta experiencia en el trabajo político de masas que permita detectar con facilidad los cambios de flujo y reflujo y adaptar las orientaciones tácticas a cada momento.
El segundo elemento, el movimiento obrero, se refiere a que el Partido Comunista debe construirse aprendiendo a dirigir las luchas de la clase obrera, siendo esta la materia prima del mismo tanto en militancia como en base y apoyo social. Esto se debe principalmente a que es la única que por su posición en la producción tiene la fuerza tanto para tumbar al Capitalismo como para construir una alternativa socialmente justa, el Socialismo. Sin embargo, es cierto que tras numerosos fracasos, traiciones y decepciones la clase obrera está muy alejada de la perspectiva comunista y el reto de cualquier organización revolucionaria consecuente en estos momentos es elaborar formas efectivas de trabajo ideológico entre la misma.


Explicado muy sucintamente, como lo hemos hecho en otros artículos como los que sacamos con motivo del centenario de la revolución soviética, creemos que el reto actual es atraer y formar en el comunismo a la parte más decidida, valiente y progresista de la clase obrera, a la vez que, junto a esa parte de la clase obrera, aprendemos a dirigir en la lucha a capas ideológicamente menos cercanas de la clase obrera y el resto de la población trabajadora.
Con esto enlazamos el trabajo con otras organizaciones. La reconstrucción del Partido Comunista no es la suma de los distintos destacamentos comunistas, por un lado porque la clase obrera seguiría al margen de ese proceso y por otro porque esa vía se ha demostrado como fallida con las distintas unificaciones de organizaciones comunistas que han acabado en ruptura. Nosotros entendemos que el trabajo y el debate con otras organizaciones comunistas cuya línea sea reconstruir el Partido y el trabajo político-ideológico entre la clase obrera es fundamental y así lo hacemos. Pero no entendemos estos contactos como un camino que nos lleve a la unificación entre destacamentos. Lo entendemos como una forma de contrastar la distintas orientaciones tácticas (ya que es cierto que estamos intentando llegar a los mismos objetivos por caminos distintos) haciendo balances honestos, de forma que sea la práctica la que demuestre los aciertos de unos y otros. Entendemos también que ninguna de las líneas va a ser plenamente acertada y que de cada una se sacarán aciertos y errores, por lo que consideramos fundamental desarrollar formas de debate honesto entre organizaciones que superen rivalidades o enfrentamientos sectarios. Es precisamente mediante este proceso por el que podemos que puede darse una cohesión de línea política en el Movimiento Comunista de España al que seguirá una unidad orgánica.

6. ¿Apoyáis la lucha sindical?
Para responder a esta pregunta, que es muy amplia, hay que empezar con un matiz: la lucha sindical no se apoya, la lucha sindical tiene lugar independientemente de que las y los comunistas simpaticen más o menos con ella.
La lucha sindical es una tendencia natural de la clase trabajadora en sus distintas formas y estratos, dado que desde un punto de vista económico no es más que la negociación en grupo de las condiciones en que las y los trabajadores venden su capacidad de trabajar al empresariado.
La propia naturaleza espontánea de la lucha sindical entraña contradicciones y cuestiones peliagudas, como por ejemplo Antonio Gramsci explicaba en su artículo Sindicatos y Consejos: implica que el sindicato juegue por un lado el papel de organizador de la lucha por unas mejores condiciones de trabajo en el marco del sistema capitalista y por otro el de disciplinante de su propia afiliación para garantizar que los acuerdos adquiridos son respetados por parte de sus afiliados, que la clase obrera respeta la legalidad “acordada” con la burguesía, de manera que la burguesía esté dispuesta a llegar a acuerdos y el sueldo siga llegando a casa. Además, la especialización y carácter multidisciplinar de las reivindicaciones sindicales lleva también de forma natural a la dotación de estructuras más o menos permanentes y muy grandes.
Todo ello combinado trae consigo un alto riesgo de acomodo y burocratización, o en el menor de los casos de cierto distanciamiento hacia su afiliación, de la estructura de cualquier sindicato realmente influyente.
Como también explica Gramsci en el mismo documento, el sindicato en última instancia siempre va a tener que hacer cumplir los acuerdos, al menos por norma general, a los que llega con la burguesía, para consolidarlos y para garantizar que su propia base obrera entiende la necesidad en el corto plazo de estar en esa organización.
Entonces la pregunta clave es: ¿Qué hacemos las y los comunistas con los sindicatos? ¿Qué hacemos con una actividad social que encuadra y empuja periódicamente a las y los trabajadores a pelear por sus condiciones de vida, a experimentar su potencial fuerza, a tener una primera experiencia clara de quién es su enemigo; pero que a la vez entraña en sí misma la tendencia al acomodo, al respeto a la legalidad burguesa y sus acuerdos temporales?

Concentración de los sindicatos de UGT y CC.OO contra los "accidentes" laborales

Nuestro papel en los sindicatos debe ser superar la tendencia al conformismo, al legalismo, al acomodo. Nuestro papel es explicar y demostrar por la propia experiencia cercana de la clase obrera que los acuerdos adquiridos con la burguesía no son más que el resultado de una lucha frente a ella, de algo que se le ha conseguido arrancar temporalmente a la burguesía, pero que no puede ser tomado como algo permanente y exitoso, sino tan solo un paso o un mal menor, según se tercie.
Debemos trabajar por ser una referencia tanto por nuestro empuje y capacidad de análisis, organización y valentía en los momentos de avance o resistencia y confrontación, como por nuestra moral, capacidad crítica y visión de conjunto y de futuro en los momentos posteriores al acuerdo o de desánimo.
A la vez, como en cualquier otro espacio masivo, debemos trabajar por vincular esa experiencia de primera mano de nuestras compañeras y compañeros de trabajo y sindicato con la necesidad de la organización de una revolución socialista, con la organización de un Partido Comunista capaz de llevarla a cabo, con el análisis marxista.
Progresivamente, como complemento con igual peso a los sindicatos, deberemos ir trabajando por impulsar espacios de lucha que trasciendan las paredes de la fábrica, la tienda o la oficina, que amplíen las perspectivas de lucha más allá de la mejora de las condiciones económicas de vida. Espacios de obreros y obreras revolucionarias que acentúen el aspecto combativo de la lucha económica pero que también contribuyan a vincular de forma efectiva su fuerza como motor económico de la sociedad capitalista con el resto de causas sociales a las que el comunismo puede dar respuesta.

7.¿En qué sindicatos consideráis que se puede apoyar mejor a los trabajadores y trabajadoras?
Para responder a esta pregunta hay que analizar la realidad sindical en nuestro país:
Como es normal, en nuestro país la sindicación es especialmente alta en el sector industrial, más aún cuanto más grande es la fábrica, y menor en las subcontratas y talleres auxiliares a estas fábricas, pero igualmente alta en comparación al resto de sectores laborales.
Esto no es casualidad. Siempre ha sido así, y responde a la mayor fuerza que la clase obrera de la gran industria puede mostrar y a la vez a la imposibilidad de la burguesía para “comprar” durante mucho tiempo con buenas condiciones de trabajo a todo este sector de nuestra clase. Esto se debe por un lado a las condiciones en que se desarrolla la producción: es el cuello de botella, el punto clave de la producción, en el que la burguesía debe optimizar los recursos al máximo y no puede permitirse despilfarros ni regalos; al ser el plato fuerte de la producción mundial, también es el plato fuerte a la hora de dañar dicha producción y confrontar con la burguesía. Por otro lado, y como hasta los pensadores postmodernos reconocen, en la gran industria los ritmos de trabajo y las grandes cantidades de mano de obra necesaria facilitan e incluso espolean el compañerismo, la disciplina y la compenetración.
De todos modos, cuando se hace el promedio de la afiliación entre todos los sectores de la clase trabajadora en España, el resultado está entorno al 15%, algo por encima. Ya de por sí, estas no son cifras nada despreciables, teniendo en cuenta que la mayoría de movimientos a las que las asociaciones políticas de activistas (sean o no comunistas) de este país dedican (dedicamos) gran parte de sus esfuerzos no tienen ni de lejos un nivel de representación numérica comparable, aunque sean muy importantes para el aprendizaje y la lucha de la clase trabajadora.
Pero estas cifras son aún más matizables cuando se tiene en cuenta que el modelo de representación sindical de este país desincentiva la afiliación a un sindicato, porque los sindicatos negocian, por medio de la representación electa en elecciones sindicales, los acuerdos de toda la clase trabajadora de un ámbito (empresa, sector provincial…). Si independientemente de pertenecer o no a un sindicato el sindicato negocia por cada persona asalariada, está claro que hay menos incentivos para afiliarse a uno.


Si además añadimos a la ecuación que la parte más interesante para sacar fuerza de cara a la organización de una revolución se encuentra en las fábricas y las fábricas están altamente sindicadas, el esfuerzo político por destacar entre las personas más resueltas de un sindicato es algo claramente justificable.
Por último, en este sentido más general, tanto nuestra experiencia de primera mano, como la efectividad y virulencia de los conflictos laborales en nuestro país nos permiten constatar que, si bien no toda la clase obrera afiliada a un sindicato es combativa o siquiera progresista, la clase obrera (que no está en paro) y es más combativa (en el sentido de que puede y logra dar combates, no de que posa como si los diera) y progresista está, por lo general, afiliada a un sindicato. Ser sindicalista mínimamente consecuente en este país no es un chollo, como demuestran las sentencias, sanciones, desventajas y despidos contra sindicalistas a lo largo de todo el territorio del Estado.
Una vez acotado esto, tenemos que analizar la distribución de la clase trabajadora sindicada en cada sindicato que opera en el territorio del Estado:
El primer sindicato en afiliación y representación es Comisiones Obreras (CCOO), con alrededor de 1 millón de personas afiliadas y presencia en todos los sectores. Comprobando las cifras entorno a su implantación y perfil de afiliación, cifras que encajan con nuestra experiencia de primera mano, en CCOO están presentes la mayoría de trabajadoras y trabajadores rasos y progresistas sindicados de cada sector. La posición mayoritaria de la afiliación es progresista, incluso en muchas ocasiones a la izquierda de la socialdemocracia, y no existe una fuerza política dominante en dicho sindicato.


Tanto por su tamaño, como por las dinámicas de desmovilización y las tendencias naturales de los sindicatos que ya hemos explicado, el funcionamiento de CCOO no es un funcionamiento como el de una pequeña organización asamblearia, en el que cada integrante toma parte en cada decisión y la comparte y defiende, para bien y para mal.
La mayoría de la afiliación se implica, como mucho, en las decisiones que le tocan más de cerca, precisamente donde la posición de CCOO suele ser más resuelta. Esto significa que para estar en CCOO no es necesario compartir cada uno de sus posicionamientos oficiales, ni siquiera posicionarse al respecto.
Por otro lado, el enfoque territorial y no de gremio de CCOO favorece su expansión, la afiliación de clase trabajadora de diferentes sectores, incluyendo algunos más precarios. Como nota en este sentido, se puede comprobar cómo ha crecido la afiliación y representatividad de CCOO en el sector de la hostelería y comercio los últimos meses, una vez se ha estabilizado la “explosión” de empleo precario en las franquicias de ese sector, a las que fue a parar gran parte de la juventud trabajadora con idea de ganar un dinero temporalmente y buscar algo mejor, hasta que finalmente ha visto que es difícil salir de la espiral de empleo precario en el sector servicios y vale la pena reivindicar mejoras laborales.

CC.OO y UGT de Granda, en el sector de hostelería

Es importante señalar que en CCOO, teniendo la cantidad de afiliación que tiene, hay de todo a muchos niveles. Se reproducen malas prácticas y prácticas ejemplares desde el punto de vista del sindicalismo de clase, pero es importante que una organización comunista siempre mantenga la cabeza fría a la hora de apostar por una táctica de intervención.
Por estos motivos, aunque no nos negamos por principio a intervenir en situaciones concretas en otros sindicatos, entendemos que lo más práctico es centrarnos en CCOO a la hora de desarrollar nuestra táctica en movimiento obrero sindical.
Después de CCOO, con cerca de medio millón de personas afiliadas, está la Unión General de Trabajadores (UGT), vinculada al PSOE y con un perfil de afiliación más moderada y, lo que sí supone un impedimento mayor, con más presencia de supervisores-encargados y otros cargos de mando bajo en la escala de la empresa, cosa que muy a menudo lleva a UGT a ser el sindicato favorito de la empresa y el que rompe la unidad de la plantilla en momentos de conflicto. Como caso más negativo en este sentido tenemos que en el sector industrial la UGT viene llevando una política agresiva de convertirse en el sindicato de empresa pasando por encima del resto de la plantilla.
Por ello, no intervenimos en UGT.
Después, y en lo que seguramente sea una sorpresa para mucha gente, vienen varios sindicatos abiertamente reaccionarios, como CSIF, USO o FETICO; sindicatos con vínculos con la derecha política de este país, y que generalmente están integrados por trabajadoras y trabajadores que prefieren construir su identidad y organización en base a sus “pequeños privilegios” en el lugar de trabajo, a costa de renunciar a la mayoría de reivindicaciones colectivas e incluso colaborando en la represión sindical.
Es tras estos sindicatos que por fin volvemos a encontrarnos otros con base afiliativa progresista, como Intersindical o CGT, que tienen pequeños picos de representatividad localizada en algunos sectores o empresas concretas. Por desgracia, existen en muchas ocasiones roces o incluso hostilidad entre la propia base afiliativa de CCOO con la de estos sindicatos, lo que supone una dificultad añadida a la hora de que la militancia de una misma organización política participe en varios sindicatos a la vez.

CGT en lucha con los trabajadores de Amazon

También hay sindicatos con una afiliación progresista y con gran peso en ámbito sectorial, como el CETP en la estiba, o territorial, como los nacionalistas CIG y LAB. Sobre estos casos específicos no nos hemos encontrado en la tesitura de analizar cuál sería la mejor táctica de intervención, aunque desde luego su cantidad de afiliación es un factor a tener en cuenta.
Por todo esto es que nuestra organización centra hoy por hoy su esfuerzo en el movimiento obrero sindical en la intervención en CCOO tratando de trabajar de la forma más apegada posible a la realidad a pie de tajo de cada compañera y cada compañero, fomentando aspectos como la solidaridad entre sectores de la clase obrera y la necesidad de un enfoque consecuente y a la ofensiva de la acción sindical.

8. ¿Qué opináis de la pasada huelga feminista del 8 de Marzo? ¿Se puede considerar como una huelga de clase?
La movilización del 8 de marzo ha superado todas las expectativas al respecto y ha logrado sacar a la calle a la práctica totalidad de las mujeres de la clase trabajadora y las capas medias que se identifican con el espectro político progresista.
La convocatoria de huelga en sus distintos formatos logró que además una parte importante de la clase obrera, con especial seguimiento en la gran industria, se pudiera sumar desde su lugar de trabajo realimentando y visibilizando aún más la protesta. Además, como aspecto interesante de la protesta, muchas mujeres jóvenes aprovecharon la mañana para realizar movilizaciones, cortes de calle espontáneos y otras acciones que le dieron un carácter verdaderamente reivindicativo a la jornada.
El feminismo en nuestro país viene estando al alza desde poco después del inicio de la crisis, como un espacio de movilización y protesta permanente precisamente por la agresión permanente que supone el patriarcado.
Es un movimiento que tiene muchas vertientes: ha calado mucho en la clase trabajadora, tanto en los sindicatos como en los colectivos mayoritariamente juveniles feministas de clase, también entre capas más acomodadas, lo que a su vez favorece que aparezca en la arena política de la mano de distintos partidos electoralistas como Podemos o el PSOE a su manera.

huelga del 8 de Marzo de 2018

La movilización del 8 de marzo fue interclasista y espontánea, lo que responde a la configuración actual de las luchas sociales en nuestro país, y a la ausencia de un movimiento político que pueda dar una respuesta tajante al patriarcado, que solo puede empezar a solventarse definitivamente con una revolución socialista. En ese sentido, como casi todo en nuestra sociedad, no se puede decir que tuviera un carácter de clase.
No obstante, entendemos que ha sido una movilización que tiene dos aspectos: por un lado, supone un buen revulsivo para que el feminismo siga apareciendo como un vector de adopción de ideas progresistas y, muchas veces, revolucionarias, por parte de las mujeres de clase obrera, así como para su empoderamiento personal y la consecuente facilidad para organizarse y luchar; por otro lado, por el que le toca a las capas medias y más acomodadas, no creemos que esa parte del movimiento vaya a dar más de sí: una jornada de gran movilización y vuelta a casa a esperar pacientemente reformas que no van a llegar por la impotencia del reformismo electoralista.
Como el resto de compañeras de nuestra clase social, compartimos la alegría por la que fue una gran jornada de movilización y seguiremos a pie de calle impulsando un feminismo de clase y combativo.

8. ¿Cómo se podría cambiar a partir de ahora la condición socio/económica de las trabajadoras con la última huelga del 8 de Marzo?
Seguramente ya se haya respondido en buena parte en la pregunta anterior. Básicamente creemos que esta movilización está facilitando la toma de consciencia y de organización por parte de muchas mujeres de clase trabajadora, aunque dada la ausencia de un movimiento cohesionado y estructurado, dirigido por las mujeres más oprimidas, las de clase obrera, no existía todavía una plataforma de reivindicaciones planteada de forma unificada y, por tanto, no creemos que vaya a mejorar sustancialmente la situación de las mujeres trabajadoras todavía.
Dicho lo cual, reiteramos que la toma de mayor consciencia por parte de las mujeres trabajadoras y en muchos casos también de sus compañeros de clase hombres, es tan importante como conseguir tal o cual avance concreto, en tanto que es precisamente la base sobre la que se puede empezar a plantear un movimiento feminista de clase a la ofensiva.


9. ¿Por qué se dice que la lucha de los pensionistas es la lucha de todos?
Es evidente que, aunque quienes están llevando la iniciativa en la lucha por las pensiones son los y las actuales pensionistas, esta causa implica a toda la clase trabajadora. Porque lo que está en juego no es sólo que las pensiones de hoy se ajusten al coste de la vida, sino la misma continuidad del sistema público de pensiones.
Desde el Gobierno no dejan de enviarse mensajes que ponen en duda la sostenibilidad de las pensiones a largo plazo y se anima a la población a que opte por planes privados. Es cierto que en un país imperialista como España la longevidad crece, pero no es ésta la que hace insostenible las pensiones: lo que las hace insostenibles son las actuales relaciones de producción basadas en la propiedad privada capitalista.
Tenemos de un lado a la burguesía, una minoría parasitaria que no sólo aumenta su tasa de beneficio año tras año (las empresas del IBEX35 no dejan de crecer), sino que además se beneficia de bonificaciones públicas por “crear empleo”: de esto se habla poco, pero la caja de la Seguridad Social se está vaciando también con subvenciones destinadas a “promover la contratación”. 


Al otro lado está la clase obrera, que somos quienes llenamos la hucha de la Seguridad Social con nuestro trabajo diario pero, claro, las sucesivas reformas laborales nos condenan a niveles de explotación cada vez más altos, con salarios más ajustados, con más horas extras fuera de nómina, mayor temporalidad, etc., etc. por no hablar de la tasa de desempleo, una enfermedad crónica inherente al capitalismo. Así es evidente que la capacidad de cotización de nuestra clase se ve mermada.
El problema, como decíamos, no es que la población envejezca, sino que la burguesía nos expolia cada día más. Debemos situar el debate en el terreno de la lucha de clases, porque es precisamente ahí a donde lo dirigen los capitalistas, que pretenden exprimirnos todavía más obligándonos a abrir planes de pensiones en sus bancos. Aumentan la tasa de plusvalía en los centros de trabajo mientras abren un nuevo negocio a costa de nuestro derecho a jubilarnos: la jugada les puede salir redonda si no les paramos los pies.


10. La proclamación de la DUI en Catalunya a vuelta a España del revés ¿Que opináis del referéndum realizado por la Generalitat el 1 de Octubre de 2017?
Tanto las jornadas previas a la celebración del referéndum, como durante el propio 1 de octubre y días posteriores al mismo, se vivieron en Cataluña días en los que parte importante de la clase trabajadora catalana defendió la consulta desde una vertiente progresista: la cuestión transcendía las inquietudes pro o antinacionalistas, pues un sector de la clase obrera se organizó para defender que la votación se pudiera realizar, desobedeció a las fuerzas de seguridad del Estado y al gobierno español, y mostraron su más enérgica repulsa y rechazo a la represión y a no poder decidir por sí mismos sobre sus vidas y su futuro. Esos días nos parecen de gran interés y valor, y debemos aprender de ellos. En relación a esto, la escalada represiva desarrollada muestra el verdadero carácter de esta democracia burguesa.


No obstante, y a pesar de lo anterior, el procés está encabezado por un sector de la burguesía catalana con peor significación económica e inferior capacidad para exportar capitales que la oligarquía española (la cual, así mismo, tiene fuertes lazos con una parte de la burguesía catalana no interesada en el proceso de independencia) en pos de sus intereses. Por ende, nos parece importante remarcar que la clase trabajadora no es quien está dirigiendo el conflicto, sino que va a la zaga de la “revolució dels somriures” orquestada y encauzada por una parte de la burguesía catalana en su pugna intercapitalista y, por ende, este conflicto es ajeno a los intereses objetivos de nuestra clase social. En relación a esto remarcamos que no queremos defender al Estado capitalista español o a una posible República burguesa catalana, sino que el objetivo que perseguimos es destruir el capitalismo.
Por otro lado, esto último no quita que defendamos el derecho a la autodeterminación de las catalanas y catalanes. La represión desarrollada tanto durante la celebración del referéndum, como con muchas otras muestras desde entonces, son las principales manifestaciones de la opresión a la que somete la oligarquía española al conjunto del pueblo catalán como nación, y consideramos que la consecución del derecho a decidir en Cataluña es indispensable para poder superar este conflicto.


11. ¿Apoyáis las independencias de Catalunya y Euskadi o estáis a favor de la unidad territorial y popular?
Nuestra organización no es independentista, aunque entendemos que la mejor forma de garantizar la unidad de la clase obrera es minimizar los enfrentamientos en su seno, incluyendo aquellos derivados de la opresión nacional.
En este sentido, apoyamos el derecho a la autodeterminación tanto de Catalunya, que lo ha reclamado ya, como de Euskadi, en el momento en que se plantee allí como una prioridad en la agenda política, porque dado que por su cohesión territorial, cultural, económica y sus lenguas compartidas (catalán, euskera y castellano), son naciones, es natural que de forma espontánea la cuestión nacional salga a la luz periódicamente y la opresión nacional solo va a empujar a la clase trabajadora a los brazos de la burguesía nacionalista.
Para que la clase obrera no se vea arrastrada por programas chovinistas ajenos a sus intereses, aquello que hay de justo en las reivindicaciones nacionales debería verse reconocido y fomentado: los aspectos culturales y la capacidad de autodeterminación.

protesta en Bilbao contra el 155 y el régimen del 78

De esa manera, la burguesía nacionalista no podría mezclar estas demandas justas con su demagogia egoísta que pretende utilizar el “autogobierno” como forma para dividir a la clase trabajadora y explotarla más si cabe, como la antigua CIU de los recortes más duros y tempranos demostró que hacía.
Es decir, por concluir, no podemos caer en el chovinismo español y pretender que la clase trabajadora catalana o vasca trague sapos y culebras por una pretendida “unidad” de la clase obrera española. La unidad de la clase obrera de todo el territorio del Estado debe venir sobre la base de una convivencia nacional justa, que permita parar los pies al nacionalismo evidenciando su interés clasista, dejándolo sin recursos con los que explotar la justa indignación popular ante una flagrante agresión como es el artículo 155 o casos como el de los jóvenes de Alsasua.


12. ¿Qué aprendemos de los 100 años de la Revolución de Octubre y cómo podemos aprender de esta para solucionar los problemas que genera la lucha de clases en España?
Esta es una pregunta interesantísima y sobre la que nuestra organización ya redactó varios artículos que, por no alargar más la entrevista, enlazamos a continuación: